Página principal

0074. Neti:

«La relación entre el SImP y el SInfP ».

 

Veo que el sentimiento de la importancia propia (SImP) es el conjunto de algunas imaginaciones ideales sobre ti mismo + el deseo de que otra gente también vea esta imagen y reconozca las mismas cualidades que tú. Quiero ser importante, famoso, quiero que todos me miren positivamente, que me presten atención, quiero manipular a la gente, etc. La realización de estos deseos trae la satisfacción. Y al revés, si estos deseos no se realizan, si no puedo crear “mi imagen deseada” aparece todo un conjunto de las EN que se llama el sentimiento de la inferioridad propia (SInfP). También creo que el SInfP está ligado al SimP, y tengo un deseo fuerte de no ser “inferior”, el miedo de las EN relacionadas con la inferioridad, y por eso aparece el deseo de demostrarme a mí mismo cueste lo que cueste, y a todo el mundo que no soy inferior, soy fuerte y valiente, etc.

Antes, la cuestión de la manifestación libre de los deseos me causaba estupor, o el pensamiento de que es el camino a la ausencia de leyes, y cuando hablábamos de la práctica del camino recto no podía replicar nada al argumento de que si todos empezaran a hacer lo que quisieran, sería imposible vivir. La investigación del SImP y del SInfP aclaró un poco esta cuestión, porque me di cuenta de que los deseos podían ser diferentes.

Descubrí que la mayoría de los deseos mecánicos viene del SInfP. Estos deseos disimulan finalmente el SImP.

Veo cuatro etapas en la manifestación y la realización de este deseo:

1. Casi siempre está presente el deseo de «hacer pie» y siempre busco la situación que podría aprovechar y alcanzar este objetivo.

2. La anticipación de la satisfacción. La manifestación del deseo de hacer algo concreto para subir en el “rating” (por ejemplo, hacer bromas entre los amigos) se acompaña con la imaginación de diferentes “triunfos”, o sea, de lo que me traerá la realización de este deseo. También la anticipación puede acompañarse de un diálogo interior alto que corta aquellos pensamientos en los que todo estará bien. La anticipación misma de la realización de este deseo, o sea de lo que me traerá, también me provoca satisfacción.

3. Empezando la realización del deseo, sigo imaginándome que me valorarán, o sigo atento a si ya me están valorando. Suele estar acompañado por la presión  o por una preocupación fuerte.

4. Después de realizar el deseo, observo qué efecto ha provocado mi acción en el ambiente exterior. Si la reacción corresponde a lo que me hube imaginado, entonces obtengo satisfacción, o de lo contrario, insatisfacción.

 

También se puede destacar el camuflaje del SImP más brutal. A veces puedo realizar mis deseos adrede demostrativamente, sobre todo los que van en contra de los deseos de otra gente. Esta insistencia me da placer y crea la sensación de que soy fuerte e importante.

También puede ser que el deseo no sea engendrado por el SImP sino que aparezca por si solo, y ya, después, reciba todos los rasgos típicos de un deseo tenebroso.

Tengo el deseo fuerte de eliminar el SImP-SinfP, por eso vigilo detenidamente, incluso la simple presencia de alguna de estas bases, que a menudo lleva a la desaparición de este deseo, o ya es más fácil eliminarlo que cuando no ves ningún fundamento tenebroso.

El deseo tenebroso de SimP-SinfP y el deseo no tenebroso se diferencian mucho. La realización de un deseo no tenebroso produce alegría, no tiene ninguna vanidad ni tensión, sólo la sensación de la vida.