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«El mito del calor humano».

 

Lo que la gente llama “el calor humano” no es más que lástima + satisfacción + vejez + miedo a la vida. Es la repudrición mutua.

Durante mucho tiempo no pude aclararme con este fenómeno, “el cariño humano”. Era lo que me faltaba entre la gente que se dedicaba a la práctica. Con Bodhi cuando nos comunicábamos, todo el tiempo esperaba precisamente este calor pero no había nada parecido a él. Y en mi madre existía, al menos eso creía. Y en otras personas ordinarias también. Y siempre creí que “el calor humano” en las  relaciones con otra persona  era algo muy importante, y este calor puede darlo sólo la persona íntima, por eso hay que valorarlo. Cada vez que recordaba a mi familia, aparecía la sensación de la culpabilidad vaga y la lástima “clara” porque esa gente quería manifestar ese calor humano hacia mí, y aunque no lo hacían siempre y cuando lo hacía, era torpe porque aplastaba la rabia y la insatisfacción de mí, de todos modos esto les caraterizaba como personas buenas porque “el calor humano” es una cualidad buena.

Cuando traté de comprender qué tipo de percepción es el calor humano, lo primero que se me ocurrió fue que el calor humano es uno de los tipos de la simpatía. Pero en este caso no está claro por qué cuando te tropiezas en la vida real con esta forma de la simpatía te hace tan torpe. ¿Por qué la necesidad de este calor humano aparece sólo cuando tengo las EN que no puedo eliminar, o mejor dicho cuando me siento mal? Si estoy llena de vida o realizo diferentes descubrimientos, experimento la simpatía, no me acuerdo de este calor humano, no lo necesito, pero en cuanto me siento triste, aburrida, gris, tengo angustia, enseguida tengo ganas de abrazar a alguien y de que alguien tenga lástima de mí. Este descubrimiento me dejó sorprendida. ¡“El calor humano” es ante todo, lástima! Y este valor se suele valorar tanto y además contribuye de todas las maneras al desarrollo de esta lástima y tiene todas las condiciones para su existencia.

¿Qué es la familia? Una persona ordinaria encuentra este calor ante todo en la familia. Unas personas que no están unidas por intereses comunes ni la simpatía. Están reunidos por el miedo a la soledad, las costumbres, las relaciones de mercado, la propiedad común, las concepciones, el deseo de satisfacción y de rutina, etc. Los únicos valores que tienen son la lástima y la satisfacción mutuas. Después de un día complicado de trabajo recibes tu porción de lástima, te dirán que todo no está tan mal, que tienes que aguantar como un campeón, que no eres un miserable, e incluso, todo lo contrario, que eres muy bueno... Como resultado te sientes como una persona que se tragó muchos anestésicos – ya no tienes dolor pero tampoco tienes otros sentimientos como la inspiración, la alegría... el cuerpo está como medio muerto.

El triunfo de la lástima a sí mismo (lsm) – es una persona que llora por su sufrimiento enorme. En la sociedad sería casi como la vaca sagrada en la India, y ya todos deben dar la cantidad máxima posible de calor humano a esta persona sobre todo si llora tu madre o tu hijo. Te enseñaron que la LSM no es la tenebrosidad sino que es lo vivo que hay en cada persona. Te enseñaron a sentir lástima como repuesta que se llama calor humano pero en realidad es el veneno real que mata a todas las PI.

Cuando tengo lástima de alguien siempre veo que esta persona es buena y sufre sin merecerlo. Muchas veces traté de estudiar –  por qué esta persona me parece buena y hasta, si pude encontrarle algo que me pareció simpático, veía claramente que esto provoca la alegría pero nunca la lástima. Como resultado me di cuenta de que esta visión de la persona buena que sufre es lástima, se manifiesta precisamente así. En cuanto elimino la LSM, desaparece la lástima de los demás igual que los pensamientos de los sufrimientos inmerecidos. La simpatía verdadera SIEMPRE provoca alegría, si no hay alegría y en vez de ella viene la lástima no hay ninguna simpatía, es la LSM manifestada como lástima de los demás.

Sentiré lástima y un sentimiento de culpabilidad si hago daño a la persona que está abierta, que quiere estar conmigo. ¿Pero qué significa ser abierto? Significa que uno tiene las EP cuando está conmigo: no está suspicaz, atento, no tiene RN en vez de esto tiene la satisfacción. Puede relajarse y hablar de lo que quiera, puede contármelo todo de su vida, de sus problemas. Como esta persona a mi lado se siente satisfecho, quiere estar conmigo. Si me niego a estar a su lado o me niego a escucharle, aparece la insatisfacción y la preocupación. Si le digo algo que no le cae bien, aparecen las EN y en este caso dice que le hago daño.

Si tiene agresividad no tengo la sensación de culpabilidad, entonces veo que tiene las EN y no se pone en función el mecanismo de la lástima. Pero si tiene lástima a sí mismo, entonces el mecanismo funciona y creo que soy yo quien le hizo daño, por eso está sufriendo. Estaba abierto y yo lo herí. Resulta que “le hice daño” significa que él tiene la LSM. Cuando una persona tiene la LSM empiezo a pensar que ofendí a una persona tan buena y tan simpática y no lo merece. De esta manera, tengo la costumbre de creer que la persona que tiene la LSM es una persona buena y simpática y la lástima misma no es la tenebrosidad sino lo vivo que tiene cada ser humano.

Cualquier persona ordinaria tiene un conjunto muy limitado de  percepciones – la LSM, la agresión, la satisfacción etc. Si quiero salvar a una persona de la LSM en su relación conmigo y lo defiendo de las situaciones en las que puede aparecer la LSM, significa que yo misma todavía no estoy libre de la LSM y valoro la satisfacción en la que no hay que luchar contra las tenebrosidades, cuando uno puede relajarse y creo que las situaciones que provocan la LSM son desagradables, y la LSM no es tenebrosidad sino una reacción natural a las acciones de otra persona. Pero la LSM es un veneno incompatible con las PI: con la claridad, la alegría de la vida, la aspiración, etc. Para este veneno existe sólo una medicina - la práctica del camino recto. Y si una persona no quiere dedicarse a ella, y quiere seguir experimentando las EN, ¿quién es responsable de esto? ¿Yo?