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El camino a la conciencia clara.

 

Colección de los artículos – 01

 

 

0052. Neti:

«La división de la pareja “pensamiento-emoción»

 

Recientemente he hecho una observación, que ha cambiado mucho en mi práctica de la eliminación de las EN. Creo que para algunos que practican esto no será algo nuevo además Bodhi ya lo describió. Pero para mí fue un descubrimiento.

Actualmente la EN más aguda para mí es la agitación. La agitación es la forma débil del miedo. A menudo la agitación surge cuando comunico con la gente, entonces empiezo a observar el proceso de surgir la agitación, estudié muy precisamente las fases de su surgimiento. Al principio aparece el pensamiento, por ejemplo «hoy el jefe tiene mal humor», después surge la emoción es como una onda de tensión en la zona del vientre, una sensación desagradable, ardiente fastidia en el pecho, el tono alto de los músculos. Y cuando distinguí muy precisamente que estas dos percepciones siguen una a la otra, me hice la pregunta: «¿Y por qué esto es así?». ¿Por qué resulta que después del pensamiento aparece una emoción? No encontré la respuesta. No veía ninguna relación, ninguna fuerza que liga estos dos fenómenos, ninguna percepción que podría explicar esta observación. Estos dos fenómenos aparecen realmente persistentemente una después de la otra, pero POR QUÉ ES ASÍ, no lo SÉ. En este momento sobreviví a un asombro sincero y la alegría por la que no hay razones para que estos dos fenómenos sigan uno al otro, y… no hay ningún motivo razonable para no intentar cambiarlo.

Fue una claridad verdadera y muy brillante, que se acompañaba por el embate de la anticipación. Me liberé de la justificación conceptual, de la existencia legal de la EN. Antes derivé el par indivisible – pensamiento-emoción. Pero después dudé en lo que uno SEGURAMENTE "engendra" del otro, o mejor dicho no pude encontrar los argumentos para afirmar que hay un "engendro". La manifestación - sí, pero no el engendro. Mejor utilizar la palabra el "engendro" en la situación cuando al principio tienes un deseo de alguna percepción, y después recibes esta percepción.

Es posible dar un ejemplo más. Imagínate que cada día viene a tu casa el mismo hombre. La puerta está abierta, él pasa, hace algunas cosas en tú casa y se marcha después. Hace las cosas desagradables y tú cada día piensas: «¿Tal vez hoy no venga?» Quién es esta persona y por qué viene – no lo sabes, pero tienes una observación de que al principio puedes verlo a través de la ventana, después él abre la puerta, entra y hace lo que quiere. Lo aceptas porque así era siempre. Pero un día piensas «¿por qué es así?» No encuentras la respuesta. Tienes el deseo de echar a este hombre de tu apartamento, y después se te ocurre una idea fortuita - «y si cerro la puerta, y me olvidaré de él para siempre y no voy a mirar a la ventana».

Antes luchaba contra las EN pero de todos modos se demostraban los pensamientos que justificaban su existencia, reconocían el hecho de su surgimiento inevitable o legal. Estos pensamientos se acompañaban por condenación, grisedad formando en total un muro protector alrededor de la EN. Había una atmósfera en la que se hacía posible la penetración de este hombre en mi casa, yo lo esperaba, tenía la puerta abierta, y cuando él entraba, comenzaba a luchar contra él o suprimir sus acciones, y a veces esperaba simplemente que se marchara. Ahora el esquema se cambió. Las EN habían sido declaradas fuera de la ley. REALMENTE no veo las causas para experimentarlas, no estoy conforme con su perfidia y los echo furiosamente. El esfuerzo parece un poco a los empujones fuertes y furiosos. Esto es realmente parece a que echo a alguien no invitado, lo empujo (claro que digo palabrotas, :), lo tiro de la escalera, cierro bruscamente la puerta y me quedo en un SILENCIO brillante que me va llenando. Y aunque este hombre gritara que era mi padre, no me gusta lo que hacía en mi casa. El que olvidara cerrar la puerta era una costumbre pero tarde o temprano me liberaré de ella.

Ahora a menudo surge el eco del sosiego. Tengo la anticipación de que tarde o temprano las EN dejarán de surgir. Me siento como una montaña que resplandece en los rayos del sol saliente. Soplan los vientos alrededor, la lavan las lluvias, la cubre la nieve, pero esto no influye en lo que sigue bañando los rayos del sol.