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El camino a la conciencia clara.

 

Colección de los artículos – 01

 

 

0030. Skvo:

«La alegría maliciosa y el mecanismo de la violencia»

 

Ha descubierto una EP que a mí me gusta experimentar. Es la alegría maliciosa. Cuando experimento la alegría maliciosa, me parece que tengo solamente el placer que en esto no hay sufrimiento ninguno. Y esto a pesar de que después de experimentar la alegría maliciosa, me hago torpe, hay un estado gris, desaparece la aspiración, siento el cansancio, pero cuando la alegría maliciosa aparece no quiero renunciarla.

Durante el tiempo largo no pode comprender, porqué continúan surgir tales fenómenos en mi vida, como la pasión a discutir, la inquietud a propósito de los logros ajenos y la simpatía a esta gente, que posteriormente resultaba ser agresiva. Ahora comprendo que no veía lo principal, - a mí gustaba experimentar la alegría maliciosa, y es la manifestación de la agresión, el odio, el certificado de la inclinación por la violencia.

Nunca pensaba que estoy inclinada a la violencia. Se ha aclarado esto completamente casualmente, miraba una escena en la película, en que la muchacha empezó a conversar con unos hombres muy sospechosos y ebrios, y cuando ellos la han querido de violar, yo no tenía simpatía ninguna a la posición de esta muchacha. Fue evidente que ella se ha mezclado en esta historia, y ella es culpable en lo que pasaba. He declarado mi posición abiertamente, y como vivo con la gente, que a menudo tienen el deseo de indicarme mis tenebrosidades, mi posición comenzó a discutirse entre todos.

Comparaba al violador con el tren que va a la velocidad enorme, y si a alguien le gusta pasear cerca de este tren, y cae un día bajo este tren, la culpa es suya y esta persona está culpable en esta situación, el tren no tiene nada que ver.

Mi oponente afirmaba que el ejemplo con el tren es incorrecto, y mi posición significa la inclinación a la violencia, a la agresión. Yo no quería nada estudiar este tema, sentía la falta de deseo fuerte de hacerlo. Para mí así todo era muy claro, yo tenía muchos problemas que eran más importantes. Cuando trataba de hacer el esfuerzo para pensar en esta dirección, todavía había una falta de deseo más grande que entender. Pero no podía renunciar este análisis, y al fin y al cabo he venido a la necesidad de realizar este trabajo, como resultado de que he abierto en sí esta tenebrosidad de la presencia de la que no había adivinado antes.

No pude reconocerlo durante mucho tiempo, por qué es así, nunca pensaba que yo tengo una inclinación a la agresión o a la violencia. Me asombraba que muchos muchachos, que me gustaban a primera vista, se encontraban inclinado a la agresión que me gustaba el humor negro, me gustaba jugar a la agresión, pero esto no me parecía la manifestación de la simpatía, porque cuando me chocaba con la agresión real, esto no me gustaba, y nunca quería hacer daño a alguien, por lo menos me parecía así.

Comenzaba a estudiar y he comprendido que considero natural la existencia misma de la violencia. En el mundo existen relámpago, tren que va a alta velocidad, ondas grandes, plantas venenosas, perros malos etc. Estos fenómenos pueden destruir el cuerpo. Y si la persona sabe del peligro, pero va allá, donde a su cuerpo puede ser dañado, él mismo es culpable.

Por alguna razón pongo el signo de la igualdad entre la violencia, que demuestra la persona, y lo que ocurre como resultado de la interacción con el mundo de la naturaleza, mientras tanto como en realidad no hay ningunas bases para esto, el odio no me gusta, y el viento fuerte sí que me gusta a pesar de tanto el odio como el viento pueden causar la muerte. Resulta que no me molesta absolutamente la existencia de la violencia en la gente, y esto puede significar que no me molesta nada la violencia en mí misma.

Pongo el signo de igualdad, pero en realidad la diferencia entre estos dos fenómenos es enorme, porque tiene mucha importancia lo que se sobrevive en este momento. La onda puede llevarme a la muerte, pero ¿acaso hay algunas bases para suponer que la onda experimenta la agresión? Entonces esto significa que para mí es aceptable el sentimiento mismo de la agresión, la manifestación de la violencia. Y de repente reconocí que era agresiva en realidad y estaba inclinada a la violencia, pero no al nivel físico (es posible que es porque soy una chica pequeña y frágil), sino en el nivel mental. Me gusta hacerlo, porque gusta sentir la alegría maliciosa, gusta subordinar a la gente mentalmente, gusta dirigir.

La inclinación por la violencia se demostraba, por ejemplo, en las situaciones siguientes:

• exijo la respuesta a las preguntas, aunque la persona no quiere responder. El deseo de obligar a la persona a hacer lo que no quiere hacer, conquistar su espacio personal porque de esto depende mi tranquilidad o mi placer.

• quiero que todos mis deseos se cumplan. Cuando vivía con mi marido, lo violaba constantemente, haciendo hacer lo que era cómodo para mí. No puedo aplicar la violencia física, pero puedo prestar la presión mental. He hecho de él un apéndice que era cómodo para mí. Hacía todo lo que era cómodo para mí hacer con él, y a mí me importaba un pepino su espacio personal. Podía convencerlo en cualquier cosa y obligarle de esta manera a hacer lo que es cómodo para mí. Ponía ultimátums, y siempre podía argumentar por qué creo que tengo derecho a hacerlo.

• Siempre quería ser una chica dura que sabe luchar y hasta pelear, que es capaz de vencer a cualquiera con un par de movimientos.

• Me gustaba siempre el humor negro con las escenas de la violencia. Me gustaban el cine en que la violencia estaba representada ridículo, cómico, semi presente. La violencia evidente nunca provocaba en mí la simpatía, pero en la forma suave sí que me gustaba. El ejemplo acertado son las películas de Tarantino. Son mis películas favoritas.

La alegría maliciosa se demuestra en las situaciones siguientes:

• Me gusta discutir, ENTRAR en la polémica, a mí me gusta esto por sí solo. En estos momentos siento un embate fuerte emocional, que me agrada. Si siento que hay una posibilidad de ejercer la presión mental en alguna persona, pierdo el control en este momento y me echo como un buitre hambriento a su comida. Y me gusta comer esta carne podrida de violencia mental, me gusta discutir solamente para ganar, en vez de investigar algo y comprender una cosa.

• Me gusta ver el SInfP en la gente, me gusta provocarlo en otras personas.

• A mí gustan observar las escenas, en las que hay muchas EN, especialmente las emociones agresivas.

• Me gusta apoyar los pensamientos de que cuando discuto con alguien, lo meto hábilmente a su lugar y esta persona empieza a sentir las EN de la insignificancia. Cuando hay una situación, en que experimento la alegría maliciosa, constantemente encuentro mentalmente diferentes variantes de su desarrollo.

• Me gusta, cuando a alguien no sale algo en la práctica porque esto significa que de todas maneras yo seré la primera quien vendrá a las PI extáticas y esto es lo importante para mí.

• Me gusta que la muchacha, que gusta a mi chico tiene algún defecto, por ejemplo, las piernas feas o lleva las gafas estúpidas etc. Y me gusta hablar mucho de sus faltas, no puedo pararme, tanto me gusta.

• Cuando advertía a alguien de las consecuencias indeseables, y no me han escuchado, y después lo ha tenido lugar, también experimento la alegría maliciosa.

Claro que esto no significa que en todas las situaciones, en las que ENTRO en la disputa, me mueve solamente la alegría maliciosa y que si hago chistas malignas no significa que gozo del mal de otro solamente. El análisis de estas manifestaciones ha llevado a la comprensión grandiosa: cada manifestación de la sinceridad en «este lugar» en seguida adquiere la mentira. Por ejemplo, puedo ingresar en la disputa, porque hay un deseo sincero contribuir a otra persona, y comienzo a utilizar la entonación aguda para que me comprenda mejor y para que lo vea claro cuanto antes, y en estos momentos experimento sólo la simpatía pura hacia esta persona, pero es imperceptible para mí que me deslizo en la alegría maliciosa y ya a mí comienza a moverme el deseo de aplastar mentalmente y tener el placer de sus EN que surgen como resultado del aplastamiento mental. U otro ejemplo, tengo un deseo de contar a alguien sobre las tenebrosidades porque de verdad tengo un deseo sincero sacarlo a luz, confesarlo, vencer el miedo, pero durante este reconocimiento me apodera el deseo de contarlo todo de la manera que provoca la simpatía, la búsqueda del arroyo, conmover a alguien para que sienta piedad hacia mí etc.

La lista de las EN que acompañan el deseo de aplastar mentalmente y el deseo de tener el placer de la alegría maliciosa:

• El miedo de que alguien resulte más fuerte que yo y comencé a dirigirme a mí. El miedo se demuestra incluso como el temblor en el cuerpo.

• La oposición agresiva a quien me parece peligroso para mi posición del líder mental.

• Cuando siento que no podré vencer mentalmente, surge la lástima mí misma fuerte.

• El miedo de que alguien vea que gozo de lo que los demás se sienten mal. El deseo de esconder esto.

•El miedo de que alguien sorprenda este deseo de aplastar a otros mentalmente, mi pasión a la alegría maliciosa.

Me di cuenta de que esta pasión llena mi vida pero yo nunca me daba cuenta de esto, nunca aceptaba que devoro la carroña en estos momentos, en los momentos cuando tengo el placer de experimentar la alegría maliciosa y el placer de la violencia mental y del aplastamiento. He hecho un esfuerzo y ha sobrevivido el amor, la ternura, la simpatía, y después he vuelto de nuevo a la alegría maliciosa, y después de nuevo al amor y la simpatía. Comprendí que un precipicio enorme divide estos dos mundos, estas dos percepciones. No quiero experimentar nunca más la alegría maliciosa, no quiero nunca más aplicar la violencia. Es una la carroña... Me daba asco a mí misma, he revivido un envenenamiento auténtico de que he visto en mí este animal repugnante, lleno de miedo que se alimenta con la podredumbre, porque teme que un día todo el mundo vea la pasión a este placer.

Cuando he tomado la decisión de eliminar todas las manifestaciones de la alegría maliciosa – las emociones y los pensamientos estos que provocan emociones, he visto, cómo a menudo ellos surgen en realidad.

Los resultados del trabajo para el momento actual:

• El hecho de aceptar que tengo este tipo de tenebrosidad y de decidir a luchar contra él, ha provocado una imagen muy fuerte (veo casi con mis propios ojos), es como si hubiera movido un poco una piedra enorme que no me dejaba seguir mi camino y detrás de esta piedra veo la luz que emana algo inexpresablemente bonito. La alegría maliciosa es el obstáculo enorme, que antes no había notado.

• Todas las manifestaciones de la agresión en mí y en los demás se hicieron muy evidentes y desapareció la falta de la claridad.

• Se ha manifestado una pasión fuerte a la investigación. He visto el resultado de mi trabajo, de mi investigación. De hecho pensaba que ya no tenía ningunas EN fuertes que las EN ya no son el frente básico de los trabajos. No podía comprender que me es lo que todavía me molesta. Y de pronto me choco con ESTA COSA, con el hecho de descubrir en mí la agresión más auténtica, la pasión a la alegría maliciosa, la inclinación a la violencia.

• La decisión, la propensión, la alegría.

•Se han hecho más fuertes las sensaciones eróticas.

• La aspiración iluminada al amor.

• En el trabajo con los celos se siente el desplazamiento serio. Probablemente, la alegría maliciosa no me permitía eliminarlos definitivamente.

• Las manifestaciones de sosiego

• La intensidad de lo que está pasando, no tengo tiempo para investigar todo lo que me apetece investigar. La alegría de que todo el tiempo dedico a la práctica. El deseo de intensificar la práctica aún más.