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El camino a la conciencia clara.

 

Colección de los artículos – 01

 

 

0008. El Lince:

«La superación de la necesidad mecánica en la comida».

 

He sentido la necesidad de limitarme con la comida por algún tiempo, es decir comer solamente cuando este deseo es realmente fuerte, durante el día, cuando trabajo, sin comida comienzo a sentir rápidamente el agotamiento, y pero el resto del tiempo me limito con un zumo o con una manzana. Esta necesidad de limitarme en la comida no está ligada con el deseo de adelgazar o para mejorar la salud, no tengo ningún objetivo concreto, simplemente siento que quiero hacerlo, y lo hago. Las observaciones de mí me sorprenden.

Resulta que tengo un montón de concepciones, emociones y acciones mecánicas relacionadas con la comida.

A mí, como probablemente a la mayoría de gente, me han acostumbrado en mi infancia que es necesario y obligatorio comer, que comer es lo más fundamental que hay y que pasar hambre es muy nocivo, además es imposible soportarla porque puedes debilitarte, caer enfermo de gastritis, avitaminosis etc. Si de repente me apetecía a comer algo, los padres y todos otros parientes comenzaban activamente buscarlo para mí en cualquier lugar y a cualquier hora; recuerdo que incluso iba al cine con los bocadillos. Me he acostumbrado lo que el estómago debe ser satisfecho siempre, y nada más de sentir un deseo de comer. Por esto, regresando a casa, siempre me preocupaba la pregunta si habrá allí algo de la comida porque si de repente tengo hambre y no tengo nada que comer, será horrible. Mis padres (viví bastante tiempo con ellos) tenían siempre las reservas de todo tipo de la comida diferente, todos siempre estaban llenos e incluso un poco más, y para mí esta preocupación siempre ha sido habitual y ha vivido en mí hasta ahora. Ahora descubro con el asombro que el deseo de comer surge completamente independientemente de la necesidad real de la comida, casi nunca estoy hambrienta, sólo me apetece comer algo. Con un asombro aún grande descubro que superar el deseo de comer es muy fácil, y mucha más fácil comparando con la eliminación de las emociones negativas, ya es una futesa, nada más. Recupero la atención en los pensamientos en la comida y en los deseos de comer, y después el problema desaparece o por sí sólo, lo olvido en absoluto. Ahora me sorprende ¡cómo podía la comida podía ocupar una parte tan importante de mi vida (y el problema de comprar de la comida ocupaba la parte bastante significativa del tiempo) y sentía la preocupación por esta cuestión, cuando para encontrar la decisión es necesario tan poco de los esfuerzos!

En 99 % de los casos la comida para mí es un entretenimiento, la posibilidad de recibir las impresiones (es decir las EP) de las sensaciones agradables, también es uno de los modos más habituales distraerme de las EN, mientras estoy comiendo algo que es sabroso, no me concentro en las EN, y después de comer tengo que digerirlo y es el proceso durante el que yo permanezco también en un estado bastante indolente, en este estado las EN son más débiles y el deseo de hacer algo con ellas es aún más débil, parece un poco a la conciliación del sueño, al desvanecimiento, al abandonamiento por algún tiempo de la vida. Ahora veo, cómo a menudo yo quiero "comer" mis "problemas" (es decir mis EN), y el hecho que ahora no lo hago, me obliga a ocuparme de su eliminación directamente, estudiarlo en vez de retrasar el tiempo. El pensamiento en la comida es como el pensamiento en el narcótico, y cuando no me echo instantáneamente a realizar el deseo de comer, siento algo que parece al sentimiento adictivo de la falta de drogas y si no lo comprendiera y no sabría que las EN es posible eliminar, sería probable y había casos cuando me portaba como un narcómano sin narcótico.

Por un lado, siempre me preocupo de que haya algo de comida en el caso del hambre súbita, y por el otro lado la presencia de la comida provoca en mí el deseo de comer, así que el círculo se encierra, y me condeno a este proceso para siempre (notaré que no como mucho, ni sufro del exceso del peso, lo esencial de mis problemas es este punto psicológico). Ahora no me importa nada que en la casa no hay nada que comer; sé que antes de ir a la cama podré comer sólo una manzana y esto me hace completamente tranquila.

 La comida es todo un ritual que exige, lo yo veo ahora, enorme cantidad de acciones y pensamientos: qué comprar, ponerlo todo en su lugar, traer, preparar, poner en los platos etc. Todas estas ocupaciones son al mismo tiempo los entretenimientos y las impresiones, que llenan mi vida, crean la ilusión del sentido e me llevan al estado del desvanecimiento. Ahora, cuando sé que excepto de una manzana, por la tarde no comeré nada aparece una confusión porque no sé qué hacer. ¡No me lo puedo creer que no tengo nada qué hacer! Si no comenzar a cumplir los rituales relacionados con la comida, ya no sé, de qué ocuparme y se me ocurre ir al vídeo club o me apetece leer algo pero no para algo conocer sino para ocupar un poco este tiempo libre, entretenerme durante este rato. Probable pasa lo mismo con la gente, que han dejado fumar. Según lo que veo, mi dependencia de la comida es muy fuerte y no tanto en el nivel de la dependencia física cuanto en el nivel de la adicción psicológica. Ahora entiendo que tengo un montón del tiempo libre y un sentimiento especial de la libertad, la sensación del "espacio" antes llenaba tan inútil. Hoy ya no sé cómo viviré la tarde, una incertidumbre absoluta delante de mí, pero ni una sombra de la habitualidad.

Tengo una sensación de liberación enorme como si antes hubiera vivido con un ser que se llamaba Estómago, y era necesario cuidarlo, alimentarlo y preocuparme por él, correr a él cada tarde, llamarle regularmente, preguntar como estaba y qué estaba pasando con é y mudó a otro piso hace tiempo y no es necesario cuidar a nadie y por fin puedo vivir mi propia vida y olvidar sus problemas.