Página principal

El camino a la conciencia clara.

 

Colección de los artículos – 01

 

 

0005. Psi:

«El método de hacer preguntas durante el trabajo con las concepciones»

 

Skvo escribe “me imaginaba lo peor y me preguntaba qué estaba cambiando en mí. ¿Qué es lo que me impide amar a pesar de todos los objetivos mencionados anteriormente? Suponemos que no me quiere y nunca recibiré de él ni una sola manifestación del amor pero, ¿por qué este hecho tiene que cambiar lo que estoy sintiendo? ¿Por qué no puedo permitirme quedar en el estado del amor sin dependencia de las circunstancias?

Es un conjunto muy bueno de técnicas: “imaginarse lo peor” + “hacer preguntas”. Se pueden emplear también por separado. Empleo la técnica siguiente de “hacer las preguntas y de encontrar las respuestas sinceras” por ejemplo para luchas contra las concepciones. La regla principal contestar sólo cuando estás por lo menos casi seguro, cuando no tienes dudas y no imaginarse lo que no sabes. Mi “arma favorita” es la pregunta “por qué” y puedo hacer cien preguntas que empiezan con el “por qué” como si fuera un juego. Por ejemplo, elijo una concepción y me pongo a hacer las preguntas hasta que encuentre una respuesta clara y evidente y no es importante si la respuesta es “pro” o “contra” la concepción. Además a veces llego a la conclusión de que simplemente no sé que contestar.

Por ejemplo, “tengo miedo de morir”

La primera línea:

-   ¿Por qué?

-   ¿Porque todos tienen miedo de la muerte?

-   ¿Por qué todos la temen?

-   ¿Porque creen que con la muerte acabará con su existencia?

-   ¿Por qué lo creen así?

-   ¿Porque la persona muerta deja de participar en su vida, desaparece, no existe más para ellos?

-   ¿Por qué no existe para ellos?

-   ¿Porque no pueden probar que existe? no tienen contactos con esta persona. Pero si vivo en una isla desabitada y no tengo contacto con el resto del mundo y no tengo pruebas de su existencia, ¿esto significa que el mundo no existe?

La conclusión: si suponemos que la muerte es la ausencia de los contactos con el mundo habitual, ¿hay algo temeroso en este pensamiento? No es nada más que el miedo a lo desconocido. No hay ningunas razón para creer que después de la muerte dejamos de existir, pero al mismo tiempo tampoco podemos suponer lo contrario, ya que no tengo la experiencia de mi muerte y es imposible saber algo de la experiencia de otros, porque si murieron y después fueron reanimados, en realidad no murieron por definición y no pueden hablar de la experiencia de la muerte, y si murieron tampoco pueden contar nada porque no hay contacto con el mundo. Y aparece una nueva concepción: “lo desconocido asusta”. Y hay que seguir trabajando con el mismo modelo:

“Lo desconocido asusta”

-   ¿Por qué lo desconocido asusta?

-   Porque desconocemos que lo que a pasar es bueno o malo. Claro está que no me asusta nada si pasa algo bueno, por esto resulta que nos asusta por que va a pasar algo malo.

-   Por qué tengo miedo de que pase algo “malo” y qué en concreto supongo diciendo “malo”.

-   No sé. Simplemente todos lo hacen y yo lo hago también. Si no entiendo por qué tengo que hacerlo no lo haré.

-   La consecuencia: Toda la gente hace muchas cosas por ejemplo, casi todos (excepto unos seres casi míticos para mí como Ramakrishna) casi permanentemente experimentan las EN pero esto no significa que yo también tenga que copiarlo sin pensar si no encuentro las razones suficientes o no tengo este deseo. Pero simplemente morir de miedo de algo malo abstracto.... no ayudará a evitarlo. Pero fácilmente puede envenenar tu vida con el miedo y con la preocupación.

 El segundo modelo: “La muerte asusta”

-   ¿Por qué?

-   Porque todo el mundo tiene miedo a morir.

-   ¿Por qué tienen miedo a la muerte?

-   Porque creen que después de la muerte terminará su existencia y les gusta mucho vivir.

-   ¿Pero por qué es temeroso dejar de existir?

-   No sé, ahora no puedo encontrar la respuesta. No tengo la experiencia en “no existir” y nunca he oído algo parecido o de alguien que no existió y después dijo que era horrible.

La consecuencia: La concepción no tiene bases razonables que nos hagan seguirla en el futuro.

En el proceso de trabajar con las concepciones comprendí que para suprimirlas es necesario crear una anticoncepción. Si haciendo las preguntas al fin y al cabo estoy en un callejón sin salida lo lógico es decir que no puedo encontrar ningún argumentos razonable en pro de esta concepción y se queda sólo una pregunta: “¿Por qué creo que esta concepción es verdadera y la sigo? en consecuencia la concepción se destrona y ahora sólo me queda realizar este conocimiento en la vida objetiva y real, es decir, eliminar la costumbre anterior de seguir esta concepción y acostumbrarse a comportarse teniendo en cuenta de que esta concepción es falsa (por ejemplo, para esto se puede aplicar la práctica del cambio mecánico y además estar muy atentos a qué estas haciendo y analizar los motivos de tus acciones). De esta manera la práctica de hacer las preguntas lleva a la concepción principal de que se manifiesta toda su estupidez y se hace evidente que es falsa, el cual es el paso principal para que se destruya.

Por ejemplo, una concepción más “No se puede ofender a la madre”

- ¿Por qué?

-   Porque le hace daño y le hace sufrir

-   ¿Por qué esto le hace daño y le hace sufrir?

-   Porque cree que soy yo quien no me comporto con ella como “debe” portarse una buena hija con su madre tiene quien “motivos” de ofenderse.

-   Si tiene este “motivo” es porque ELLA MISMA los tiene y como resultado no soy yo quien la ofende sino que es ella quien elige ofenderse o no.

-   Pero si al apretar al cuerpo un objeto candente aparece el dolor sin elección cualquiera

-   Pero ahora no hablamos del dolor físico sino de las EN. Y estas dos cosas no tienen nada que ver entre si y en el caso de las EN sí que hay esta opción. Lo que uno recibe como una tontería puede ofender a muerte al otro. Por esto es principalmente la cuestión de prevención, de perjuicio, de la presencia o de la ausencia de una concepción, puede reflexionar y cambiar sus convicciones y si no lo hace es su elección.

La consecuencia: no puedo ofender a mi madre con mi conducta si ella misma no quiere ser “ofendida”; su “ofensa” no depende de mí sino sólo de sus costumbres y concepciones y cambiar esto está en su poder.

Etc. Las preguntas pueden ser cualquiera. Lo más importante es llegar al grano, hasta el mismo “fondo” de una concepción.

El camino de la sinceridad extrema es muy admirable para mí porque si no tienes algo claro y si contestas estas preguntas sinceramente muchas cosas se hacen muy claras.